Antonio López Ontiveros, luqueño insigne y geógrafo excepciona

     Es tan relevante la figura de Antonio que no puedo dejar pasar más tiempo sin exaltar públicamente los insignes valores de tan riquísima e ilustre personalidad. Nació en Luque el día 20 de marzo en la calle Carrera nº 56, el año 1937,  hijo de Vicente y Encarnación y el día cinco de mayo del 2016 hizo un lustro que, desde Córdoba, se nos fue para siempre. Tiene méritos más que suficientes  para ser recordado y reconocido en su pueblo natal, como lo avalan los múltiples testimonios de tantísimos  compañeros,   amigos, alumnos, paisanos, familiares y todos cuantos lo conocimos y tratamos. Basta hacer un recorrido por las innumerables páginas que podemos consultar en Internet. Su perfil humano yo, personalmente, lo resumiría sucintamente diciendo que fue, en lenguaje castizo, una buena persona y parafraseando a Antonio Machado, fue  en el buen sentido de la palabra “un hombre bueno”, cabal, íntegro, auténtico, inteligentísimo, profundamente cristiano, tiernamente familiar, bibliófilo nato, tesoneramente trabajador, ejemplar profesional, amigo fiel e insuperable geógrafo por vocación.
     En su currículum académico subió todos los peldaños de las titulaciones académicas: Bachillerato Elemental y Superior con el Preuniversitario en el Colegio de los Salesianos en Córdoba, Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada, Licenciado y Doctor en Geografía e Historia por la Universidad de Murcia.
     Profesionalmente superó cinco difíciles y reñidísimas oposiciones: Técnico de la Administración Civil del Estado, Profesor Adjunto de Geografía de la Universidad de Madrid, Profesor Agregado Numerario de la Universidad Autónoma de Madrid, Profesor Agregado Numerario de Geografía de la Universidad de Córdoba y Catedrático Numerario de Geografía Humana de la Universidad de Córdoba.
     Selectivamente destaco algunos de sus innumerables méritos y reconocimientos: Fue académico correspondiente de Córdoba de la Real Academia de Córdoba. El Ayuntamiento de Luque le concedió la Medalla de Oro de la Villa en el Pleno de la Corporación Municipal del día 11 de Febrero del año 2000, homenajeándolo muy suntuosamente el Día de Andalucía. Su discurso fue un modelo literario y científico sobre la belleza paisajística luqueña que, ya hubieran querido hacerlo mejor Demóstenes, Cicerón o alguno de los famosos geógrafos antiguos como Eratóstenes, Estrabón o Muhammad Al-drisi. Otro discurso modélico también, fue durante el homenaje que le tributaron sus compañeros al jubilase en la Universidad. Fue coordinador y colaborador destacadísimo de  dos Jornadas Históricas sobre Luque. Hijo predilecto de Luque y de la Subbética. Profesor Emérito de la Universidad de Córdoba después de su jubilación.
     Y finalmente creo justo,  meritísimo y necesario resaltar su “excepcional legado bibliográfico,” al día de hoy,  muy disperso que, habría que concentrar en Luque, su entrañable pueblo natal para disfrute y admiración de todos los luqueños y de todos cuantos vengan a visitarnos. Y habría que añadirle también su ingente Biblioteca, fruto de toda una vida comprando libros.
     Escribió más de doscientas obras entre libros, artículos, discursos,  y distintas publicaciones o conferencias. Dirigió doce Tesis Doctorales con el rigor y exigencia científica que le caracterizaba. Destaco sus obras  más significativas: En primer lugar su Tesis Doctoral: “Emigración, propiedad y paisaje agrario en la Campiña de Córdoba”. Fue galardonada con el premio Diego de Saavedra Fajardo en 1972. Preliminares sobre Geografía Cordobesa y su Provincia, Ediciones Gever S.L. Geografía de Andalucía, editada por Ariel. La ciudad de Córdoba: Origen, consolidación e imagen. Evolución urbana de Córdoba y de los pueblos campiñeses. Propiedad y problema de la tierra en Andalucía. Vida y obra del geólogo y geógrafo Juan Carandell Pericay  (1893-1937). Etc.
     Concluyo, por falta de espacio, con un reto y deseo personal: Que, se cumpla en Antonio López Ontiveros: Luqueño insigne y geógrafo excepcional, el tan sabio y conciso adagio latino: Unicuique suum: “Hay que darle y reconocerle a cada cual lo que es  propiamente suyo”.

Rafael Luque.
Cronista oficial de la villa de Luque


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